¡El laurel ha reverdecido –los cátaros han vuelto!
Los cátaros consideraban el laurel como un símbolo sagrado del puro amor. Cuando los inquisidores ejecutaban a los cátaros, los mártires decían: “El laurel se ha marchitado. El puro amor se apaga…” Pero ellos tenían la santa fe de que un día el laurel reverdecería y el puro amor otra vez se encendería.
El gran movimiento cátaro fue calumniado, desacreditado y destruido por la inquisición romana. En el año 1321 fue ejecutado el último profeta cátaro Guillem Belibast. Atrapado por los inquisidores y apresado en el año 1309, él enunció un presagio: “¡Dentro de 700 años el laurel reverdecerá, y los cátaros volverán a la tierra!..”
De los cátaros, en realidad, no quedó nada. Fue borrada su misma memoria. En las hogueras de la inquisición murieron todos los que compadecían y simpatizaban con los cátaros.
Aparentemente los cátaros sufrieron una derrota, pero espiritualmente –vencieron. La inquisición no consiguió doblegar su voluntad, ni su espíritu de amor a la libertad.
- El destacado pensador de la actualidad, el beato Juan, se propuso el sagrado deber de rehabilitar a los cátaros.
- “Los cátaros son un gran amor, -escribe él en sus numerosos libros,- una nueva mirada hacia el hombre, como a la divinidad que ha descendido desde el cielo”.
El Juan de San Grial conceptualiza el fenómeno del catarismo de una manera nueva, en el aspecto espiritual. Él ha penetrado en un misterio más recóndito, la metafísica de los cátaros. Considera que la mayoría de las memorias y crónicas históricas sobre los cátaros están terriblemente tergiversadas. Los inquisidores han conseguido imponer a la humanidad una visión falsa y negativa hacia los cátaros.
¿Quién es el beato Juan? ¿Quién es esta misteriosa personalidad, que brillantemente se ha manifestado a principios del siglo XXI?
Muchos le llaman el nuevo profeta cátaro. Algunos –genio, otros –destacado místico y humanista.
El Juan de San Grial nació en Rusia en el año 1946. En los tiempos de las represalias de Stalin, su padre Jacob, por una falsa denuncia fue encarcelado en una famosa prisión de Moscú.
En la celda tuvo lugar su encuentro con el anciano espiritual de Solovkí Serafím, el conocido preso del GULAG. Serafím dijo a Jacob:
“Con la ayuda de Dios serás liberado de prisión y engendrarás un hijo que se convertirá en profeta y ayudará a vencer al GULAG, abriendo a la humanidad un nuevo camino hacia la salvación”.
Jacob fue milagrosamente liberado de prisión, auque su salud fue afectada catastróficamente… Al cabo de un año nació su hijo.
Desde su infancia Juan fue marcado por el sello de ser un elegido. Al poder Soviético y los ideales comunistas los rechazó sin titubear.
Aprendió casi a la perfección ocho idiomas extranjeros. Recibió una excelente formación musical. En él se despertó el talento de escritor y poeta. Le auguraban una carrera de escritor o de músico, pero de repente dejó todo y se fue a peregrinar: quiso conocer a Dios y la verdad.
Recorrió, tal vez, todos los templos y monasterios. Buscaba a un bondadoso padre-pastor, pero el Altísimo le envió una madre espiritual. Se llamaba Eufrosinia.
La madre Eufrosinia pertenecía a una antigua ni con el imperio bizantino, ni con la iglesia romana. Era la iglesia de los mártires, que no colaboraba con los fascistas, ni con los comunistas.
Los ancianos espirituales de la iglesia clandestina al Juan de San Grial el rango de sacerdote a través del misterio de la imposición de manos, y después de obispo. El Juan de San Grial encabezó la rama secreta de la iglesia mártir.
A mediados de los años 80 del siglo pasado, se le reveló la Madre de Dios. Ella le eligió como su profeta y le envió por el mundo con el mensaje: “Ve y revela mi amor a la humanidad”.
La gente empezó a dirigirse hacia el padre Juan. Comenzó su de pastor y apóstol. Miles de personas recibieron a través de él una ayuda de lo alto.
Muchos sanaron de enfermedades incurables. La vida de las personas mejoró.
De la KGB y los comunistas empezaron a perseguir al ungido. Asustándose porque alrededor del padre Juan se reunían miles de seguidores, empezaron hacer sabotajes.
De la KGB y los ideólogos de la dictadura intentaban en la cárcel o encerrarle en un hospital psiquiátrico. Él se vio obligado a emigrar al extranjero y vivir en el exilio.
Hoy en día Juan de San Grial vive en España y continúa su servicio profético. Es un cátaro verdadero. Sufrió la inquisición, el GULAG y las persecuciones de la KGB. Él como nadie comprende el destino de los cátaros, que también fueron perseguidos por la inquisición romana por disidencia.
Los cátaros profesaban el puro amor. Ellos enseñaban que Dios es el puro amor. No aceptaban ninguna usurpación ni violencia. Afirmaban, que el hombre cambiará sin violencia –únicamente con la fuerza del puro amor. Ellos alababan Minné –el ideal del puro amor.
El centro de su doctrina era el Santo Grial, en el que habitaba la Divinidad del puro amor.
La base de la práctica de los cátaros era la catarsis –completa y profunda purificación del hombre.
Los cátaros eran excepcionalmente bondadosos y amorosos. Con la misma veneración trataban al Altísimo y al hombre, a pesar de su pecaminosidad. Ellos negaban “el juicio final” y la represalia de ultratumba por los pecados. Enseñaban que el Altísimo era infinitamente bondadoso y misericordioso.
Desenmascaraban a sus oponentes, los inquisidores romanos, decían que su fe era maliciosa, que el dios al que adoraban, era el príncipe de este mundo, y su religión estaba basada en el miedo. Y el miedo, según los cátaros, excluye el amor.
El Juan de San Grial desea revelar a la humanidad un nuevo camino espiritual. La finalidad de este camino - entrar en el puro amor, hacerse receptáculo y apóstol del puro amor. Para eso hay que asimilar la práctica de la ascensión por la escalera espiritual, compuesta por numerosos escalones.
Cada devoto se pone como objetivo –encender el fuego espiritual en su corazón. Como condición indispensable debe ser instruido por los maestros sabios. El padre Juan formó la cohorte de los maestros sabios de la catarsis y Metanoia.
Al Juan de San Grial le visitaba repetidamente María Magdalena, a la que él llamaba la diosa de la nueva Atlántida. El resultado de estas asombrosas apariciones fue el libro “Un Nuevo Evangelio de María Magdalena”.
En España están publicados los libros del beato Juan, únicos en su género, sobre los misterios del camino cátaro. Su doctrina sobre el Santo Grial y sobre la misión de la nueva Atlántida tiene gran popularidad.
Un interés especial despiertan los libros de las revelaciónes proféticas, las recibidas por el Juan de San Grial en las cimas de las montañas donde en un pasado se situaban los castillos cátaros: San Salvador, Peyrepertuse, Montesegur…
El Juan de San Grial cree que el catarismo es la fuente de la democracia europea. La revolución francesa fue simplemente su consecuencia.
De los nuevos cátaros, profetiza el beato Juan, nacerá la nueva democracia, comenzará el gran movimiento de los humanistas, la cultura única, y en realidad la nueva civilización del puro amor.
“¡Se ha cumplido la profecía –el laurel ha reverdecido! –afirma el profeta. – ¡Eso significa –los cátaros han vuelto a la tierra!”
Miguel Marty